Ver y borrar los metadatos de un PDF (en tu navegador)
Todo PDF guarda quién lo hizo, con qué programa y cuándo. Cómo ver esos datos en dos clics y descargar una copia sin ellos, sin subir el archivo a ningún sitio.
Mandas un presupuesto en PDF a un cliente. El documento dice lo que quieres que diga, pero el archivo cuenta cosas que no has escrito: tu nombre completo, la plantilla de la que salió, el programa con el que trabajas y la hora exacta a la que lo guardaste. Eso son los metadatos, y viajan con el archivo aunque no aparezcan en ninguna página.
Hoy publicamos una herramienta para verlos y quitarlos: Ver metadatos de un PDF. Funciona en tu navegador, así que el documento no sale de tu ordenador ni siquiera para ser analizado.
Los diez segundos, paso a paso
| Paso | Herramienta | Qué obtienes |
|---|---|---|
| Ver qué hay dentro | Información del PDF | Autor, programa, fechas, título, ruta |
| Decidir qué sobra | — | Normalmente el nombre del autor y el título |
| Quitarlo | Metadatos | Una copia sin esos campos |
| Confirmar que funcionó | Información del PDF otra vez | Los campos salen vacíos |
Qué guarda un PDF sin que lo mires
Qué guarda un PDF sin que lo mires
Abre cualquier factura que hayas recibido este mes y verás casi siempre lo mismo:
- Autor. El nombre de la cuenta de usuario de quien lo generó. A veces el nombre real, a veces el del becario que montó la plantilla en 2019.
- Creado con y Generado por. Qué programa lo produjo y con qué versión. Si aún usas una versión antigua de algo, ahí queda registrado.
- Título y asunto. Suelen venir de la plantilla original, y muchas veces no tienen nada que ver con el documento que estás enviando. He visto presupuestos cuyo título interno era el nombre de otro cliente.
- Fechas de creación y modificación. Con hora y minuto.
A esto se suma el paquete XMP, un bloque de datos que muchos programas escriben por su cuenta y que repite el autor y las fechas. Es la razón por la que vaciar el campo “Autor” en las propiedades del documento a veces no sirve de nada: lo has quitado de un sitio y sigue en el otro.
Cómo verlos
Sueltas el PDF en la herramienta y sale el informe: páginas, tamaño, versión del formato, medidas de la primera página y la tabla con todo lo que el archivo guarda sobre sí mismo. Si no guarda nada, también te lo dice.
La herramienta avisa además de dos cosas que conviene mirar antes de fiarte de un PDF que te han enviado: si lleva JavaScript incrustado y si tiene una acción que se ejecuta al abrirlo. No significa que el archivo sea peligroso, hay usos legítimos, pero un currículum no necesita ejecutar código y una factura tampoco.
Cómo quitarlos
Marcas qué campos quieres borrar (por defecto van todos) y descargas una copia limpia. Se borran las claves del documento, no se rellenan con espacios en blanco: si vuelves a analizar el archivo resultante, la herramienta dirá que no guarda metadatos, porque de verdad no los guarda.
Lo que no hace, y conviene tenerlo claro: no toca el contenido de las páginas. Si tu nombre está escrito dentro del documento, ahí sigue. Para eso hace falta tachar de verdad, que es otra historia y tiene su propia trampa.
Cuándo merece la pena hacerlo
No hace falta obsesionarse, pero hay situaciones en las que dedicarle diez segundos compensa:
Cuando envías documentos fuera de tu organización (presupuestos, propuestas, informes) y no quieres regalar el nombre de tu plantilla ni el de la persona que la montó. Cuando publicas un PDF en una web y va a quedar indexado. Cuando reenvías un documento que te han pasado y no sabes qué arrastra. Y sobre todo, cuando el archivo sale de un ámbito privado a uno público: ahí es donde los metadatos han dado los disgustos más sonados, con documentos oficiales que revelaban quién los había redactado en realidad.
Por qué en el navegador
Existen inspectores de metadatos online que funcionan subiendo el archivo. Piénsalo un segundo: para averiguar qué información privada arrastra tu documento, se lo entregas entero a un servidor ajeno. Nuestra herramienta hace el análisis con el motor del navegador, en tu máquina. Puedes cortar el wifi antes de soltar el archivo y seguirá funcionando.
Probar la herramienta · Y si te interesa el fondo del asunto, en lo que tu PDF revela de ti contamos qué se ha filtrado históricamente por este camino.
Preguntas frecuentes
¿Cómo quito los metadatos de un PDF?
Ábrelo con la [herramienta de metadatos](/es/metadatos-pdf/), vacía los campos y guarda la copia. Funciona en tu navegador, así que el documento no sale de tu equipo, que es justo el sentido: un archivo que merece limpiarse suele ser un archivo que no conviene subir. Comprueba el resultado con [información del PDF](/es/metadatos-pdf/) después; son segundos y es la única forma de estar seguro.
¿Quitar los metadatos cambia el aspecto del documento?
No. Los metadatos viven en las propiedades del documento, no en la página: vaciarlos no toca ni un píxel de lo que nadie lee. Lo que cambia es lo que el archivo cuenta sobre ti cuando alguien abre sus propiedades, que era el motivo de hacerlo.
¿Notará el destinatario que los he borrado?
Verá campos vacíos, no un aviso de que se quitó algo, y los campos vacíos son de lo más corriente: hay exportadores que los dejan así por defecto. Dentro de un PDF no hay ninguna marca que registre una limpieza.
¿Merece la pena hacerlo siempre?
No, y fingir que sí desgasta la costumbre. Importa cuando el documento sale de tu organización: una licitación, una propuesta, un currículum, cualquier cosa enviada de forma anónima, cualquier cosa republicada de otro sitio. Para un archivo que se queda entre compañeros que ya saben quién eres, no hay nada que proteger.